domingo, 10 de julio de 2016
lunes, 27 de junio de 2016
EL SACRAMENTO DE LO QUE EXISTE.
"Cuando Dios se encarnó en Jesús, se unieron lo increado y lo creado, lo eterno y lo temporal, lo divino y lo humano. Esta unidad significa que todo lo que es mortal apunta ahora hacia lo inmortal, todo lo finito hacia lo infinito.
En y a través de Jesús, todo lo creado se ha convertido en un espléndido velo a través del cual se nos revela el rostro de Dios.
Es la llamada cualidad sacramental de lo creado. Todo lo existente es sagrado porque todo lo que existe habla del amor redentor de Dios. Mares y vientos, montes y árboles, el sol y la luna y las estrellas y todos los animales y las gentes se han convertido en ventanas sagradas que nos ofrecen la posibilidad de vislumbrar a Dios."
HENRI NOUWEN
lunes, 13 de junio de 2016
BATALLAS.
“Tengo la impresión de que muchos de los debates en la Iglesia en torno a temas como el papado, la ordenación de las mujeres, el matrimonio de los sacerdotes, la homosexualidad, el control de la natalidad, el aborto y la eutanasia tienen lugar a un nivel fundamentalmente moral. En este nivel las distintas facciones batallan en torno al bien y el mal. Pero tal batalla suele estar alejada de la experiencia del amor primigenio de Dios que subyace a todas las relaciones humanas. Para describir las opiniones de las personas se emplean términos como derecha, reaccionario, conservador, liberal e izquierda, y muchos debates parecen más batallas políticas por el poder que búsquedas espirituales de la verdad”.
HENRI NOUWEN
(En el nombre de Jesús, PPC, 1998)
(Imagen: cuadro "Cristo el novio", pintado por Robert Lentz por encargo de Nouwen)
(Imagen: cuadro "Cristo el novio", pintado por Robert Lentz por encargo de Nouwen)
martes, 7 de junio de 2016
¿DE MAL HUMOR?
"¿Estamos condenados a ser víctimas pasivas de nuestros cambios de humor? ¿Hemos de limitarnos a decir ´Hoy tengo un día malo´ u 'Hoy me siento fabulosamente', y exigir a los demás que vivan de acuerdo con nuestros humores?
Aunque nuestros humores son muy difíciles de controlar, podemos superarlos poco a poco, viviendo una vida espiritual disciplinada. Lo cual nos ahorrará el ir mostrando nuestros humores.
Podemos 'sentirnos' sin ganas de levantarnos por la mañana, porque 'sentimos'que la vida no vale la pena ser vivida, que nadie nos quiere, que nuestro trabajo es una pesadez.
Pero si nos levantamos de todos modos, pasamos un rato leyendo el Evangelio, rezando un salmo y dando gracias a Dios por un nuevo día, es probable que nuestros humores pierdan su poder sobre nosotros. "
Pero si nos levantamos de todos modos, pasamos un rato leyendo el Evangelio, rezando un salmo y dando gracias a Dios por un nuevo día, es probable que nuestros humores pierdan su poder sobre nosotros. "
HENRI NOUWEN
jueves, 2 de junio de 2016
ACERCA DE NOUWEN.
"Amado Señor, estaré siempre insatisfecho, tenso y
desasosegado hasta que me halle completamente en paz en tu casa... No hay
ninguna seguridad de que mi vida sea más fácil en los años venideros, o de que
mi corazón se calme. Pero existe la certeza de que me aguardas y me darás la
bienvenida al hogar cuando haya perseverado en mi largo viaje hacia tu
casa." (Henri Nouwen.)
"Al momento de su muerte, en 1996, Henri Nouwen era uno de
los más populares e influyentes escritores espirituales de su época. A través
de docenas de libros invitó a innumerables personas a penetrar más
profundamente en la vida espiritual, en la intimidad con Jesús y la solidaridad
con un mundo herido. Gran parte de su impacto vino de su franca disposición a
dejar ver su propia herida. Esta honestidad confesional fue un rasgo céntrico
de su mensaje. La vida espiritual, insistía, no está sólo destinada a los
santos o a la "gente perfecta". Por el contrario, el llamado de Jesús
se dirigía a la gente ordinaria, que es débil y claudica, a todos nosotros en
nuestra imperfección y humanidad. "Hemos sido elegidos para hacer de
nuestro propio, limitado y muy condicionado amor, la puerta de entrada al
ilimitado e incondicional amor de Dios." Era un llamado a la conversión, a
la curación, una invitación a volver al hogar.
La búsqueda de este verdadero hogar fue un motivo constante
en la vida y en los escritos de Nouwen. Nacido en Holanda, donde fue ordenado
sacerdote, Nouwen pasó la mayor parte de su vida en los Estados Unidos. Enseñó
en prestigiosas universidades norteamericanas, incluyendo Notre Dame y la Yale
Divinity School. Fue durante esos años de la década de 1970 cuando comenzó a
surgir como el popular escritor de libros tales como Abriéndonos, Intimacy (Intimidad)
y El sanador herido. Si bien obtuvo rápidamente seguidores fieles, Nouwen
experimentó un desasosiego y una ansiedad constantes acerca de su lugar en el
mundo. Padecía una excepcional necesidad de afecto y afirmación; había un hueco
dentro de él, que parecía que sólo Dios podría llenar.
En 1974, Nouwen tomó un año sabático para vivir en la abadía
trapense de Getsemaní. La simple enseñanza de la espiritualidad no le era
suficiente; sentía que debía cultivar un centro espiritual propio más profundo.
Su siguiente libro, Diario desde el monasterio, ofreció una conmovedora
narración de su retiro monástico, abriendo, al mismo tiempo, una ventana sobre
sus luchas espirituales: "¿ Qué me impulsaba de un libro a otro, de un
lugar a otro, de un proyecto a otro?" Volvió a Yale pero en 1981 se alejó
para un tipo diferente de retiro, esta vez, entre los pobres de Latinoamérica.
Por último, retornó a los Estados Unidos, convencido de que su vocación era
ayudar a servir de puente entre el oprimido pero devoto pueblo de Latinoamérica
y los cristianos del norte.
En 1982 aceptó una invitación para enseñar en la Harvard
Divinity School. Sus conferencias atrajeron enormes multitudes. No obstante,
esto sólo acentuaba su constante sensación de soledad y aislamiento. Más tarde
escribió con sentimiento acerca de las tentaciones de "ser importante,
poderoso y espectacular" que Cristo sufrió en el desierto. No le
satisfacía ya el brillante estímulo de la vida universitaria, pero ni la
soledad monástica ni la misión en el Tercer Mundo parecían responder a los
deseos de su corazón. En este punto tuvo lugar en su vida un importante momento
decisivo.
A lo largo de los años, Nouwen había visitado una cantidad
de comunidades de L’Arche en Francia y Canadá. En estas comunidades vivían
personas mentalmente incapacitadas, con ayudantes competentes. En el año 1986,
Daybreak, la comunidad de L’Arche de Toronto, invitó formalmente a Nouwen a
unírsele como su pastor. Como observara más tarde, era la primera vez en su
vida que había recibido un llamado tan formal. Habiendo vivido durante muchos
años entre los "mejores y más brillantes", pensó si no sería entre
los "pobres de espíritu" donde finalmente encontraría lo que estaba
buscando. Aceptó con ansiedad el llamado y Daybreak se transformó en su hogar
por el resto de su vida.
Era una vida diferente de todo lo que había conocido antes.
Aparte de sus deberes pastorales, Nouwen vivía como el resto de los demás
miembros de la comunidad en una casa con gente discapacitada. Le fue asignado
el cuidado del adulto más severamente discapacitado de la comunidad, un hombre
joven llamado Adam, quien no podía hablar ni moverse por sí mismo. Nouwen
pasaba horas cada mañana simplemente bañándolo, vistiéndolo y dándole de comer.
Halló que era una ocasión para una profunda conversión interior. Adam no estaba
impresionado por los libros o la fama de Nouwen ni por su genio como orador
público.
A través de este hombre desvalido y mudo, Nouwen comenzó a
experimentar el sentido de lo que significa ser el "Amado" de Dios.
Éste no fue, sin embargo, el fin de sus luchas. Luego de su
primer año en Daybreak atravesó un completo quebranto emocional, sin duda la
culminación de tensiones largamente reprimidas. Durante meses casi no pudo
hablar o abandonar su habitación. Ahora él era el discapacitado, rogando
silenciosamente a Dios por alguna confirmación de su existencia. Con el apoyo y
las oraciones de sus amigos pudo atravesar este período y emerger más en paz
consigo mismo. A este trauma se le añadió un accidente casi fatal, que afianzó
aún más el sentido de su propia mortalidad y un aprecio más profundo por la
maravilla de la vida. Esta comprensión se vio expresada en sus libros
subsiguientes. Allí describía la sensación de "ser enviado: enviado para
hacer conocer a la gente que tiene hambre y sed de amor, el amor abrasador del
Padre". Sus escritos reflejaban un creciente sentido de apremio, como si
intuyera el escaso tiempo que le restaba para compartir todo lo que deseaba
decir.
En una serie de libros reflexionó acerca del desafío de
acoger nuestra muerte como un acontecimiento que da significado definitivo a
nuestras vidas. "La pregunta principal no es ¿cuánto más seremos capaz
todavía de hacer durante estos pocos años que nos quedan de vida? Sino más
bien, ¿de qué manera podemos prepararnos para nuestra muerte, de manera que
nuestro morir sea una nueva forma para nosotros de enviar nuestro propio
espíritu y el de Dios a aquellos que amamos y que nos han amado?"
En el verano de 1996, Nouwen trabajó duramente y completó
cinco libros. Para muchos amigos parecía más feliz y más en paz que nunca;
hablaba con gran entusiasmo de su inminente sexagésimo quinto cumpleaños. Por
tal motivo su repentina muerte, debida a un infarto, el 21 de setiembre, causó
gran conmoción. La muerte le llegó cuando atravesaba su Holanda natal en camino
hacia Rusia, para trabajar en una película sobre su pintura favorita, "El
regreso del hijo pródigo" de Rembrandt. Su cuerpo fue trasladado para el
funeral entre sus amigos y su familia de Daybreak.
Dejó muchos libros en producción. Uno de ellos, publicado el
día que murió, concluía con estas palabras: "Muchos amigos y miembros de
mi familia han muerto durante los últimos ocho años y mi propia muerte no se
halla lejana. Pero he escuchado la voz interior del amor, más fuerte y
profundamente que nunca antes. Deseo seguir confiando en esta voz, y ser guiado
por ella más allá de las fronteras de mi corta vida, adonde Cristo lo es todo
en todo."
(tomado de Todos los Santos de Robert Ellsberg)
miércoles, 25 de mayo de 2016
¿QUIEN ESCUCHA AL QUE SUFRE?
"En la vida espiritual, escuchar es mucho más que una simple estrategia psicológica para ayudar a los demás a descubrirse a sí mismos. En la vida espiritual, quien escucha no es el yo, al que en realidad lo que le gustaría es hablar,(pero que está entrenado para contenerse), sino el Espíritu de Dios que está en nuestro interior. Cuando hemos recibido el Espíritu (o sea, el Espíritu de Jesús como aliento de Dios que alienta en nosotros), ese Espíritu crea en nosotros un lugar sagrado donde podemos recibir a los demás y escucharlos.
El Espíritu de Jesús ora en nosotros y escucha en nosotros a todos aquellos que vienen a nosotros con sus tribulaciones y sufrimientos.
Si nos atrevemos a confiar plenamente en el poder del Espíritu de Dios que escucha en nosotros, veremos producirse verdaderas sanaciones."
HENRI NOUWEN
lunes, 16 de mayo de 2016
SÉ TU MISMO.
"A menudo queremos... ser otro distinto del que somos. Tendemos a compararnos permanentemente con los demás y nos preguntamos por qué no somos tan ricos, tan inteligentes, tan sencillos, tan generosos o tan santos como ellos. Estas comparaciones nos hacen sentir culpables, avergonzados o celosos. Resulta sumamente importante darse cuenta de que nuestra vocación está oculta allí donde estamos y en aquello que somos. Somos seres humanos únicos cada uno con un llamamiento en la vida, al que debemos responder. Nadie mas puede llevarlo a cabo. Y hemos de responder a ese llamamiento en el contexto concreto del aquí y ahora.
No encontraremos nunca nuestra vocación tratando de pensar que somos mejores o peores que otros. Somos lo bastante buenos como para hacer lo que estamos llamados a ser. ¡Sé tú mismo! "
HENRI NOUWEN
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