lunes, 21 de junio de 2021

AMISTAD VERDADERA

Cuando nos preguntamos honestamente cuáles personas son las más importantes y queridas en nuestras vidas, descubrimos a menudo que son aquellas que, en lugar de brindar consejos, soluciones o curas, eligen mejor compartir nuestro dolor y tocar nuestras heridas con mano tierna y cariñosa. El amigo que puede guardar silencio con nosotros en un momento de desesperación o confusión, que puede quedarse con nosotros a la hora de una pena y pérdida, que puede admitir no saber, no curar, no sanar y sin embargo encarar con nosotros la realidad de nuestras debilidades: ese es un verdadero amigo.

Henri Nouwen

viernes, 11 de junio de 2021

EL RETO DE TODO MINISTERIO

 "Todo ministerio opera bajo la convicción de que nada, absolutamente nada, en nuestra vida está  fuera de la misericordia y del criterio de Dios. Al esconder alguna parte de nuestra propia historia, ya sea de nosotros mismos o de los ojos de Dios, nos estamos atribuyendo un  papel de divinidad. Así nos convertimos en jueces de nuestro propio pasado y limitamos la misericordia de Dios a nuestros propios temores. Nos desconectamos no solo de nuestro propio sufrimiento, sino también del sufrimiento de Dios por nosotros. 

El reto del ministerio es ayudar a las personas que atraviesan situaciones muy concretas, tales como la enfermedad o el dolor emocional, las limitaciones físicas y mentales, la pobreza, la opresión, o el estar atrapados en las complejas redes de instituciones seculares o religiosas, a ver y experimentar su historia como parte del continuo trabajo de redención que Dios lleva a cabo en el mundo. Esta perspectiva y esas experiencias tienen la capacidad de sanar precisamente porque regeneran la conexión perdida entre Dios y el mundo, y porque crean una nueva unidad en la que los recuerdos que antes parecían destructivos por completo, ahora forman parte de un suceso redentor".

Henri Nouwen, Momentos de paz.

viernes, 4 de junio de 2021

PARA DAR UN SÍ PLENO

 

"En la familia nos hacemos adultos, personas maduras, pero tenemos que abandonar nuestras familias para cumplir nuestra vocación más profunda. La familia nos proporciona raíces, pero para encontrar nuestras raíces más profundas, las que nos unen a Dios, tenemos que alejarnos de los que pretenden conocernos para descubrir la fuente más honda de nuestra vida. Nuestros padres, hermanos y hermanas no son nuestros dueños. No podemos ser plenamente libres sin dejarlos y escuchar a Aquel que nos eligió antes de nacer. Jesús tuvo que decir a veces no a su familia para poder decir un sí pleno a su Padre del cielo".

Henri Nouwen

Diario del último año de vida

lunes, 31 de mayo de 2021

CONFIAR EN DIOS EN EL MOMENTO MÁS DIFÍCIL

Cuando pasas por un momento de prueba, nos dice Nouwen, lo importante es elegir siempre a Dios, confiar en él. Escuchar la voz del maestro interior, del Espíritu, que nos dice: "Te amo, estoy contigo, quiero verte más cerca de mí para que experimentes el gozo y la paz de mi presencia. Quiero darte un nuevo corazón y un nuevo espíritu. Quiero que hables con mi boca, que veas con mis ojos, que oigas con mis oídos, que toques con mis manos. Todo lo mío es tuyo. Confía sencillamente en mí, deja que yo sea tu Dios". 

El resultado es el que también describe poco más adelante en el mismo texto:

 "Lo que en otro tiempo me parecía una tremenda maldición se ha convertido hoy en una bendición, Toda la agonía que amenazaba con destruir mi vida, ahora parece un campo fértil preparado para una gran confianza, una esperanza más fuerte y un amor más profundo".

Henri Nouwen, La voz interior del amor

lunes, 10 de mayo de 2021

EL PODER DE UN GESTO

"No minusvaloremos el poder de la espera diciendo que la relación que es capaz de salvar una vida no puede desarrollarse en una hora. Un movimiento de ojos o un apretón de manos puede reemplazar años de amistad cuando el hombre está agonizando. El amor no es sólo algo que tiene una gran duración. A veces no necesita más que un segundo para hacerse realidad".

Henri Nouwen
El sanador herido

MIS MANOS...

  “Cuando miro mis manos, sé que me han sido dadas para que las extienda a todo aquél que sufre, para que las apoye sobre los hombros de todo el que se acerque y para ofrecer la bendición que surge del inmenso amor de Dios.” 

(Henri Nouwen)

domingo, 11 de abril de 2021

LO IMPORTANTE ES CONFIAR

"Jesús nos llama a reconocer que el gozo y la pena nunca se separan, que la alegría y la tristeza van muy juntas, y que el luto y el baile son partes de un mismo movimiento. Por eso Jesús nos pide dar gracias por cada momento que hemos vivido, y afirmar nuestro particular camino como la manera con la que Dios moldea nuestro corazón para mayor armonía con Él. La cruz es el símbolo principal de nuestra fe, y nos invita a encontrar esperanza donde vemos dolor y a reafirmar la resurrección donde vemos muerte. El llamado a ser agradecido es para confiar que cada momento de nuestra vida es un viacrucis que conduce a una nueva vida".

Henri Nouwen

domingo, 4 de abril de 2021

RESURRECCIÓN: UN ACONTECIMIENTO ÍNTIMO

Mañana de Pascua
. Una eucaristía muy simple y silenciosa alrededor de la mesa del comedor. Un grupo pequeño de amigos, contentos de estar juntos. Después del Evangelio, hablamos acerca de la Resurrección. Liz, que trabaja con mucha gente angustiada, dijo: Tenemos que seguir haciendo rodar las piedras enormes que le impiden a la gente salir de sus tumbas. Elizabeth, que vive con cuatro discapacitados en el hogar de El Arca, dijo: Después de la resurrección, Jesús tomó nuevamente el desayuno con sus amigos y les mostró la importancia de las cosas pequeñas y comunes de la vida. Alguien que se pregunta si puede ser llamada a ir a Honduras a trabajar allí con la comunidad, dijo: Es tan reconfortante saber que las heridas de Jesús permanecieron visibles en su cuerpo resucitado. Nuestras heridas no son quitadas sino que se transforman en fuentes de esperanza para otros.A medida que todos hablaban me sentí muy cerca del acontecimiento de la Pascua. No era un acontecimiento espectacular que fuerza a la gente a creer. Más bien, era un acontecimiento espectacular para los amigos de Jesús, para aquellos que lo habían conocido, escuchado y creído en él. Era muy íntimo: una palabra aquí, un gesto allí, una toma de conciencia gradual de que algo nuevo estaba naciendo, pequeño, casi inadvertido, pero con la potencia de cambiar la faz de la tierra. María Magdalena escuchó su nombre. Juan y Pedro vieron la tumba vacía. Los amigos de Jesús sintieron que su corazón ardía en encuentros que tienen su expresión más acabada en las extraordinarias palabras: ¡Ha resucitado! Todo estaba igual que antes, mientras todo había cambiado.
Nosotros, sentados en círculo alrededor de la mesa, con un poco de pan y un poco de vino, hablando suavemente acerca de la forma en que lo reconocíamos en nuestras vidas, sabíamos, en lo profundo de nuestro corazón, que también para nosotros todo había cambiado mientras todo seguía igual. Nuestras luchas no han terminado. En la mañana de Pascua, todavía podemos sentir el dolor del mundo, de nuestras familias y amigos, de nuestros propios corazones. Todavía está allí, y estará allí por largo tiempo. Sin embargo, todo es diferente porque hemos encontrado a Jesús y hablado con Él.
Había una alegría simple y calma en nosotros, y una sensación muy profunda de ser amados por un amor que es más fuerte, mucho más fuerte que la muerte.

(Camino a casa. Un viaje espiritual. Henri Nouwen, Lumen 1997).

lunes, 29 de marzo de 2021

UNA VISIÓN QUE NOS TRANSFORMA


"La resurrección no es sólo un acontecimiento post mortem, sino una realidad de la vida cotidiana. Nuestra preocupación por el cuerpo nos convoca a una unidad más allá de la organización, a una intimidad más allá del erotismo y a una integridad más allá de la totalidad psicológica. Unidad, intimidad e integridad son las tres cualidades espirituales de la vida resucitada". 

"Somos el pueblo de la resurrección, que vivimos la vida con una gran visión que nos transforma mientras vivimos"

Henri Nouwen

viernes, 26 de marzo de 2021

LA RELACIÓN PRIMORDIAL

La vida de Jesús es una invitación a creer, no simplemente en él, sino en la relación que existe entre él y Dios, al que llama “Padre”. Su mensaje al mundo es que esa relación está también a nuestro alcance: “Mediante su vida y su muerte, Jesús nos anuncia que en el corazón del divino Amor anida el deseo de estar en relación con cada persona individual”. Y cuando establecemos esa relación, entre hijo y Padre, entre Dios y yo, vuelvo al hogar, a mi verdadero hogar. Ese es el foco de las enseñanzas de Jesús; él vino, no por sí mismo, sino enviado, y en relación con el Espíritu. Toda la vida de Jesús es relevante a causa de su relación con la Fuente, de la que procede, que es quien lo envía a nosotros.

Creer en Jesús, es creer que procede del Único, que le dice: Tú eres mi Hijo, muy amado; creer en Jesús es creer en sus palabras que provienen de su vínculo con el Padre, de quien las ha escuchado. Creer en Jesús es creer que el Padre obra a través de Jesús, y que es el Espíritu quien trabaja a través de él. Es creer que la gloria de Jesús no es suya, sino del Padre que lo envió. “Es esta una unión tan plena y tan llena que ni siquiera hay un lugar recóndito en el que se pueda experimentar ausencia o separación”. Ahí está en hogar: estar en esa relación es estar en casa.

Nosotros, en el seguimiento, debemos creer no solamente en esa unión entre Jesús y el Padre, sino también en mi relación con el Padre, que me envió también al mundo, como hijo suyo. El hombre Jesús refleja una relación “encarnada” con el Amor incondicional para revelarnos cómo estar en casa en nuestra humanidad. “Quien me ve a mí, ve al Padre”; “El Padre y yo somos uno. Yo estoy en el Padre y el Padre está en mí”; “Como el Padre me ha amado, así les he amado yo”. El Padre dice a Jesús: “En ti me complazco”. Todo esto refleja también nuestra propia relación con el Padre; estamos llamados a vivir esta relación, y estar en Jesús, es estar en el Padre. “Permanezcan en mi amor”.

Jesús no hace distinción entre él y nosotros, al contrario; nos implica siempre en su relación con el Padre: “Todo lo que he escuchado gracias a mi comunión con el Amado que habita en mí, se los he dicho a ustedes, porque quiero que tengan la misma experiencia de conocimiento del Amor que tengo yo. Todas las cosas que realizo en nombre de mi Padre que tanto me ama, también ustedes pueden hacerlas, y aún más grandes. Y también la gloria que recibo del Padre, también les pertenece”. Tenemos que vivir nuestra condición de hijos como la vivió el Hijo, adultos del Amor incondicional, viviendo en comunión íntima con el mismo Amor, para visibilizar el Espíritu del Amor presente en el mundo.

En fin, que Jesús no vino simplemente a hablarnos sobre un Creador amoroso que está muy lejos, y que desde esa lejanía se ocupa de nosotros; Jesús vino para ofrecernos participar plenamente de esa misma comunión con el Espíritu-Padre-Madre-Amante de la que él disfruta. El vínculo entre Jesús y su Padre es como la respiración (La palabra griega para “espíritu”, es “pneuma”, aliento); Respirar es tan central e íntimo que ni siquiera nos damos cuenta de que estamos respirando, y si nos damos cuenta es porque algo anda mal. Respirar forma parte de nuestra vida: respiramos y vivimos. Así es la relación de Jesús y el Padre: inmediata, imprescindible y cercana. Y al resucitar, dice a los suyos: “Es necesario que yo me vaya, porque les enviaré mi Aliento. Entonces vivirán plenamente como vivo yo”.

Todas estas imágenes no alcanzan a explicar el misterio del Amor, pero pretenden decirnos que amar es igualarse con aquel que amamos. Se trata de estar en el hogar, para vivir en el aliento de Dios, intimando con Él, y transformándonos para llegar a ser el Amor para los demás: amor compasivo, dispuesto a perdonar, creativo. Vivir como amantes (Cristo, hijos), respirando siempre (Espíritu) el aire de Dios (Padre).

(Notas tomadas tras la lectura de un capítulo del libro "Esta noche en casa. Más reflexiones sobre la parábola del hijo pródigo", de Henri Nouwen)

jueves, 25 de marzo de 2021

UNA LUCHA POR LA VIDA

Henri Nouwen
, tras su experiencia latinoamericana en la que conoció el rostro real de la Espiritualidad de la Liberación de mano del propio Gustavo Gutiérrez, publicó el prólogo a la edición estadounidense del libro de Gutiérrez Beber en su propio pozo (Sígueme, Salamanca, 1984). De un texto que Nouwen publicó el 15 de octubre de 1983, extraemos el siguiente comentario: 

 “Quiero examinar ahora de un modo más detallado algunos aspectos de esta espiritualidad de la liberación… La espiritualidad de la liberación afecta a todas las dimensiones de la vida. Es una espiritualidad realmente bíblica, en la que el acto salvador de Dios en la historia penetra en todos los niveles de la existencia humana… ‘Pobreza significa muerte’, escribe [Gustavo] Gutiérrez. Pero esta muerte no es sólo física, sino también mental y cultural. Implica la destrucción de individuos, pueblos, culturas y tradiciones… la lucha a la que el Dios de la Biblia convoca a su pueblo es mucho más amplia que la lucha por unos derechos políticos o económicos. Es una lucha contra todas las fuerzas se la muerte, dondequiera que éstas se manifiesten, y una lucha por la vida en el sentido más pleno de la palabra

(Henri Nouwen, 1983)

lunes, 22 de marzo de 2021

PARA LOGRAR NUEVOS MILAGROS

 

"Con dolor y gratitud, Oh Espíritu divino, me acerco a ti con todos mis hermanos y hermanas de este planeta; me detengo con ellos para recibir tu amor. Ayúdanos a todos nosotros a conocer la verdad, y a reclamar con más intensidad nuestra condición individual de ser amados. Que tu Espíritu esté con nosotros para lograr nuevos milagros

(Henri Nouwen).

lunes, 15 de marzo de 2021

LO QUE ESTÁ EN EL CENTRO

"Lo fundamental para mí es: yo existo. Sin embargo, tan pronto como digo, "Dios 
existe ”, entonces mi existencia ya no puede permanecer en el centro, porque la esencia del conocer de Dios revela que mi propia existencia deriva su ser total de Dios. Esa es la verdadera experiencia de conversión. Ya no dejo que mi existencia sea el centro del cual derivo, proyecto, deduzco o intuyo la existencia de Dios. Yo de repente, o poco a poco, encuentro mi propia existencia revelada a mi a través del conocimiento de Dios. Entonces se vuelve real para mi que puedo amarme a mi mismo y mi prójimo solo porque Dios ha amado primero. La experiencia que convierte la vida no es el descubrimiento de que yo tengo opciones para hacer que determinen la forma en que vivo mi existencia, sino la conciencia de que mi propia existencia no está en el centro. Una vez que yo "Conozco" a Dios, es decir, una vez que experimento el amor de Dios como el amor en el que todas mis experiencias humanas están ancladas, solo puedo desear una cosa: estar en ese amor".

Henri Nouwen

sábado, 6 de marzo de 2021

DIOS NO HACE COMPARACIONES

"En un mundo en el que constantemente se están haciendo comparaciones entre la gente, clasificándolos en más o menos inteligentes, más o menos guapos, con más o menos éxito, no es fácil creer en un amor que no hace lo mismo. Cuando oigo alabar a alguien, me es muy difícil no pensar que yo no merezco que se me alabe; cuando leo algo acerca de la bondad y grandeza de otras personas, me es muy difícil no preguntarme si yo soy tan bueno como ellos; y cuando veo los trofeos, premios y recompensas que se dan a la gente especial, no puedo evitar preguntarme por qué no me los dan a mí. 

El mundo en el que crecí es un mundo tan repleto de categorías, grados y estadísticas, que consciente o inconscientemente, siempre trato de competir con los demás. Mucha de la tristeza y alegría de mi vida viene directamente de compararme; y mucha, por no decir toda, esta comparación es inútil, una pérdida de tiempo y energía. 

Nuestro Dios, que es a un tiempo Padre y Madre nuestro, no hace comparaciones. Jamás".

Henri Nouwen
El regreso del hijo pródigo

jueves, 4 de marzo de 2021

DEPRESIÓN (TENGO QUE REZAR MÁS)

 "Otro día difícil. Me encuentro solo, deprimido y sin ganas de nada. He pasado casi todo el día ocupado en tonterías. Parece que nunca va a desaparecer este dolor que me acompaña desde hace tantos años...

Creo que estar ocupado es la única manera de mantener a raya la depresión. No funciona. Tengo que rezar más. Lo que necesito es sentarme en la presencia de Dios y mostrarle toda mi oscuridad. Pero todo en mí se rebela contra eso. Sin embargo, sé que es la única forma de salir...Que Dios me ayude, me acompañe, me conforte y quite esta nube de mi corazón".

Henri Nouwen, Diario del último año de vida

domingo, 28 de febrero de 2021

UN AMOR QUE SERÁ SIEMPRE CONDICIONAL

"La cuestión es la siguiente: «¿A quién pertenezco? ¿A Dios o al mundo?» Muchas de mis preocupaciones diarias me sugieren que pertenezco más al mundo que a Dios. Una pequeña crítica me enfada, y un pequeño rechazo me deprime. Una pequeña oración me levanta el espíritu y un pequeño éxito me emociona. Me animo con la misma facilidad con la que me deprimo, A menudo soy como una pequeña  barca en el océano, completamente a merced de las olas. Todo el tiempo y energía que gasto en mantener un cierto equilibrio y no caer, me demuestra que mi vida es, sobre todo, una lucha por sobrevivir; no una lucha sagrada, sino una lucha inquieta que surge de la idea equivocada de que el mundo es quien da sentido a mi vida
Mientras sigo corriendo por todas partes preguntando: «¿Me quieres? ¿Realmente me quieres?», concedo todo el poder a las voces del mundo y me pongo en la posición del esclavo, porque el mundo está lleno de «síes». El mundo dice: «Sí, te quiero si eres guapo, inteligente y gozas de buena salud. Te quiero si tienes una buena educación, un buen trabajo y buenos contactos. Te quiero si produces mucho, vendes mucho y compras mucho.» Hay interminables «síes» escondidos en el amor del mundo. Estos «síes» me esclavizan, porque es imposible responder de forma correcta a todos ellos. El amor del mundo es y será siempre condicional. Mientras siga buscando mi verdadero yo en el mundo del amor condicional, seguiré «enganchado» al mundo, intentándolo, fallando, volviéndolo a intentar. Es un mundo que fomenta las adicciones porque lo que ofrece no puede satisfacerme en lo profundo de mi corazón".

Henri Nouwen
El regreso del hijo pródigo

lunes, 22 de febrero de 2021

BUSCANDO UN NOMBRE NUEVO


"Dios llama siempre.Para escuchar su llamado y permitirle que guíe nuestras acciones se requiere disciplina, en orden a no ser o volvernos completamente sordos. Son demasiadas las voces que tratan de captar nuestra atención y demasiadas las actividades que nos desvían del hecho de que se impone un serio esfuerzo de nuestra parte si queremos llegar a ser y permanecer sensibles a la presencia divina en nuestras vidas. 

Cuando Dios llama da un nombre nuevo. Abram se transformo en Abraham, Jacob en Israel, Saulo en Pablo, Simón en Pedro. Hemos de buscar este nombre nuevo, porque en él se nos revela la vocación irrepetible que nos es dada por Dios" 

(Henri Nouwen, La compasión en la vida cotidiana). 

lunes, 8 de febrero de 2021

LA PREGUNTA MÁS IMPORTANTE...

Vivimos nuestras vidas de tal manera que parecen anticipar preguntas que nunca se harán. Nos preparamos para preguntas como estas: «¿Cuánto ganaste durante toda tu vida?» o «¿Cuántos amigos tuviste?» o «¿Cuánto progreso hiciste en tu carrera?» o «¿Cuánta influencia tenías sobra otras personas?» o «¿Cuántas personas te convertiste?» Si cualquiera de estas fuese la pregunta que Cristo hará cuando regrese en su gloria, muchos de nosotros podremos acercarnos al Día del Juicio con mucha seguridad. Pero nadie va a oír ninguna de estas preguntas. Para la pregunta a la que nos vamos a enfrentar, no estaremos preparados: «¿Qué has hecho por alguno de mis hermanos más pequeños?» Mientras haya desconocidos; personas hambrientas, desnudas o enfermas; prisioneros, refugiados o esclavos; personas con discapacidades físicas, mentales y emocionales; personas sin trabajo, hogar o tierra; estará ahí, siempre desde el trono del juicio, la inolvidable pregunta: «¿Qué has hecho por alguno de mis hermanos más pequeños?»

Henri Nouwen

jueves, 28 de enero de 2021

ESCUCHAR SIEMPRE LA VOZ QUE NOS BENDICE

 
Las bendiciones que nos damos mutuamente son expresiones de la bendición que anida en nosotros desde toda la eternidad. Es la más profunda afirmación de nuestro ser. No es suficiente con ser elegido. Necesitamos continuas bendiciones que nos permitan escuchar, de nuevas formas, que pertenecemos a nuestro Dios amoroso, que no sólo no nos va a abandonar jamás, sino que permanecerá con nosotros siempre. Que somos guiados por Dios en cada paso de nuestra vida. Abraham y Sara, Isaac y Rebeca, Jacob, Lea y Raquel, todos ellos escucharon esta bendición y se convirtieron en los padres y madres de nuestra fe... También Jesús escuchó esa bendición después de que Juan Bautista le bautizara en el Jordán. Una voz descendió de lo alto y dijo: «Tú eres mi hijo amado, en ti me complazco». Y esta bendición le sirvió de apoyo en todas las alabanzas y vituperios, en toda la admiración y condena que llovieron sobre Jesús a partir de aquel momento. Como Abraham y Sara, Jesús nunca perdió el convencimiento íntimo de que era un bendecido. Te digo todo esto porque sé lo cambiantes de humor que somos...

 Un día nos sentimos en la gloria, y al día siguiente nos creemos hundidos en la miseria. Un día estamos pletóricos de nuevas ideas, y al día siguiente todo nos parece desolador y aburrido. Un día nos convencemos de que podemos llevar en volandas el mundo, y al día siguiente consideramos cualquier exigencia como exagerada. Estos cambios de humor nos dicen que ya no abrimos nuestra alma a la bendición que fue escuchada por Abraham y Sara, Isaac y Rebeca, Jacob, Lea y Raquel y Jesús de Nazaret, y que, de la misma manera, debemos oír nosotros. 

Cuando somos zarandeados por las pequeñas olas que se dan en la superficie de nuestra existencia, nos convertimos en víctimas fáciles del mundo manipulador. Pero si continuamos oyendo la voz suave que nos bendice, podemos avanzar por la vida con un sentido estable de bienestar y de que nos pertenecemos a nosotros mismos.

Henri Nouwen
Tú eres mi amado...

HABLAR DESDE LA ETERNIDAD AL TIEMPO REAL...

La primera vez que vi el cuadro de Rembrandt no estaba tan familiarizado con la morada de Dios dentro de mí como lo estoy ahora. Sin embargo, mi reacción profunda ante el abrazo del padre a su hijo me hizo ver que estaba buscando desesperadamente ese lugar interior donde yo también pudiera ser abrazado como el joven del cuadro. Al mismo tiempo, no podía prever lo que iba a suponer el acercarme más y más a ese lugar. Estoy muy agradecido por no haber sabido de antemano lo que Dios me tenía preparado. Y también agradezco el nuevo sitio que se me ha abierto a través de todo el sufrimiento interior. Ahora tengo una vocación nueva. Es la vocación de hablar y escribir desde ese lugar profundo hacia las otras dimensiones de mí mismo y de dirigirme a las vidas llenas de inquietud de otras personas. Tengo que arrodillarme ante el Padre, apoyar mi oído en su pecho y escuchar sin interrupción los latidos de su corazón. Entonces, y sólo entonces, puedo decir con sumo cuidado y muy amablemente lo que oigo. 

Ahora sé que debo hablar desde la eternidad al tiempo real, desde la alegría duradera a las realidades pasajeras de nuestra corta existencia en este mundo, desde la morada del amor a las moradas del miedo, desde la casa de Dios a las casas de los seres humanos. Soy plenamente consciente de la grandeza de esta vocación. Más aún, estoy totalmente seguro de que éste es el único camino para mí. Podría llamársele visión «profética»: mirar a la gente y a este mundo con los ojos de Dios. ¿Es ésta una posibilidad real para un ser humano? Más importante aún: ¿es ésta una opción verdadera para mí? No se trata de una cuestión intelectual. Es una cuestión de vocación. Estoy llamado a entrar en mi propio santuario interior donde Dios ha elegido hacer su morada. La única forma de llegar a ese lugar es rezando, rezando constantemente. El dolor y las luchas pueden aclarar el camino, pero estoy seguro de que es únicamente la oración continua la que me permite entrar allí.

Henri Nouwen
El regreso del hijo pródigo

domingo, 24 de enero de 2021

EN EL CORAZÓN DE JESÚS...

 

Llevo muchos días sin escribir en el blog, pero no podía dejar pasar esta fecha, porque Nouwen y yo compartimos aniversario de vida. La última semana de enero suelo hacer una especie de jornada celebrando el nacimiento de dos de mis maestros: Henri Nouwen y Thomas Merton (nacido un 31 de enero). Comparto hoy una oración de Henri:

"Amado Jesús, donde está tu corazón, allí estamos nosotros, los hijos del Padre del Cielo.En tu corazón estamos siempre ocultos y presentes ante Dios. Tu corazón es nuestro hogar permanente, nuestro lugar de descanso, nuestro refugio y nuestra esperanza".

Así escribió Henri Nouwen: "Atrevámonos a ingresar en una relación íntima con Dios, sin temor, confiando en que recibiremos amor, y siempre más amor".