viernes, 22 de junio de 2018

LA VOZ DEL PRIMER AMOR


Es importante que escuchemos lo que dice Jesús de nosotros. Oír que somos hijos amados del Padre, y oírlo no sólo con la cabeza sino con las entrañas, oírlo de modo que toda nuestra vida cambie radicalmente. Dice la escritura: “Con amor eterno te amé. Tu nombre está escrito en la palma de mi mano desde la eternidad. Te modelé en lo profundo de la tierra y te entretejí en el vientre de tu madre. Te amo. Te abrazo. Tú eres mío, yo soy tuyo, tú me perteneces”.  Tenemos que oírlo, muchas veces, siempre, porque si podemos escuchar esta voz que nos habla desde el principio de los tiempos y por toda la eternidad, entonces nuestra vida se convertirá cada vez más en la del amado, Porque esto es lo que somos y lo que estamos llamados a ser. Este conocimiento espiritual irá creciendo hasta transformar nuestra vida cotidiana. Habrá algunos que te rechacen, nos elogiarán o sufriremos pérdidas y tropiezos, pero ya no vivirás todo eso como una persona que sigue buscando su identidad. Lo viviremos como una persona amada. Viviremos el dolor, la angustia, el éxito y el fracaso como personas que saben quiénes son, porque han escuchado la voz del primer amor. Esto y no otra cosa es la vida espiritual.

 (Ideas de Henri Nouwen)

lunes, 18 de junio de 2018

ESPIRITUALIDAD DE HENRI NOUWEN



Dado el amplio ministerio oral y escrito de Henri Nouwen son amplios también los temas que trató y desarrolló, pero algunos de modo particular son puntuales y encuentran una sistematización a lo largo de toda su obra. Importante resaltar que en Nouwen se da una síntesis entre psicología y teología que redunda en beneficio de la espiritualidad. No se consideraba a sí mismo un teólogo, ni le interesaron mucho las disertaciones profundas acerca de los dogmas, pero fue capaz de articular algunas verdades esenciales de la fe cristiana en un lenguaje asequible y emotivo. Utilizó sus conocimientos psicológicos siempre con una intención pastoral, y consiguió que en sus escritos el límite entre psicología y espiritualidad sea apenas perceptible.
Los temas principales que trató en su obra  se deducen fácilmente de los títulos de sus libros: El amor de Dios, somos hijos amados del Padre, estamos llamados a  beber el cáliz de la vida con Cristo, el  ministerio en la Iglesia a partir de nuestras propias heridas, oración, compromiso social, fragilidad, vivir escuchando la voz interior del amor. Nouwen recoge un poco de toda la espiritualidad de su siglo: Thomas Merton, Teología de la Liberación, Teresa de Calcuta, Martin Luther King, devociones, Sagrada Escritura, etc, para  llevarlas en una síntesis bien armada a sus miles de lectores. Lo que Nouwen entregó en sus libros fue su propia andadura existencial, sus luchas, sus angustias, sus hallazgos espirituales,  muy similares a los  de los hombres y mujeres de nuestro tiempo.

jueves, 14 de junio de 2018

CRISTO EN EL CENTRO


“En todas las fases de mi indagación he descubierto también que Jesucristo ocupa el centro de mi búsqueda. Si me preguntaran a bocajarro: ¿Qué significa para ti vivir espiritualmente? , tendría que contestar: VIVIR CON CRISTO EN EL CENTRO. Son innumerables las preguntas, los problemas, las discusiones y las dificultades que reclaman nuestra atención una y otra vez. A pesar de ello, cuando miro hacia atrás y me pongo a pensar en los últimos treinta años de mi vida, puedo decir que, para mí, la persona de Jesucristo se ha vuelto cada vez más importante.  Cada vez más, lo importante de verdad es llegar a conocer a Jesucristo y vivir en solidaridad con él. En cierta ocasión llegué a estar tan inmerso en los problemas relacionados con la Iglesia y la sociedad que mi vida entera acabó por convertirse en una especie de discusión agotadora e interminable. Jesucristo se había visto relegado a un segundo plano; él mismo había terminado por convertirse en un problema más. Afortunadamente, esta situación no se prolongó indefinidamente. Jesús había vuelto a ponerse una vez más delante de mí y me preguntaba: ¿Y tú, quién dices que soy yo?. He acabado por ver más claro de lo que jamás haya sido capaz anteriormente que mi relación personal con Jesucristo constituye el centro de mi existencia”.

Henri Nouwen, Cartas a Marc.

jueves, 7 de junio de 2018

LO QUE NECESITO DECIR...


"El padre Gilbert me dio un gran cáliz con el pan consagrado y señaló la multitud que estaba, de pie, alrededor del altar. Tomé el cáliz y me moví ente aquellos que había visto acercarse a la cruz; miré sus ojos hambrientos y dije: El cuerpo de Cristo... El cuerpo de Cristo... El cuerpo de Cristo, incontables veces. La pequeña comunidad se convirtió en la humanidad entera, y supe que todo lo que necesitaba decir, durante toda mi vida, era: Tomen y coman. Este es el cuerpo de Cristo".

Henri Nouwen
“Camino a casa”

viernes, 25 de mayo de 2018

EL VIAJE ESPIRITUAL y LA VERDAD FUNDAMENTAL

"El autodesprecio es el enemigo mayor de la vida espiritual porque está en contradicción con la voz sagrada que nos llama AMADO. Ser amado expresa la verdad más profunda de nuestra existencia".

Es la VERDAD FUNDAMENTAL: una voz suave y amorosa que habla en el silencio y en la soledad de mi corazón.

Ser el amado de Dios es el origen y la plenitud de la vida del Espíritu, y convertirnos en amados es el gran viaje espiritual que tenemos que hacer.
 Porque la vida espiritual no es simplemente el camino de ser, sino el camino de llegar a ser.

Henri Nouwen, en TÚ ERES MI AMADO.

martes, 22 de mayo de 2018

LAS TRES TENTACIONES DEL MINISTERIO


He dedicado tiempo a la lectura y estudio de algunos libros de Henri NOUWEN que hablan acerca de los ministerios en la Iglesia, desde una perspectiva espiritual; ahora caigo en la cuenta, tras una reelectura, que otro título, el último que compré de este autor hace ya un tiempo, también va en esa misma línea. Me refiero a “El estilo desinteresado de Cristo. Movilidad ascendente y vida espiritual” (Sal Terrae, Breve, 2007). Lo compré hace mucho, pero no lo leí en profundidad, o tal vez no en el momento apropiado para que me aprovechara bien; el libro tiene tres capítulos: el primero habla de la movilidad descendente como elemento fundamental de la vocación cristiana (Vs. Movilidad ascendente); el segundo, acerca de la tentación (ser competentes, ser espectaculares y ser poderosos); el tercero, las diversas disciplinas para la formación espiritual (la disciplina de la Iglesia, la disciplina del Libro y la disciplina del corazón). Son los temas habituales que encontramos en Nouwen, pero siempre enriquece volver a ellos desde una perspectiva diferente.
 Así aparece resumido al final de este libro: “Vocación, tentación y formación han sido las tres palabras clave en estas reflexiones sobre la íntima relación existente entre ministerio y vida espiritual. Somos llamados a seguir a Cristo por el camino de la movilidad descendente, sintiendo siempre la tentación de elegir el camino ancho del éxito, la fama y la influencia, y desafiados a someternos a disciplinas espirituales para conformarnos, poco a poco, a la imagen de nuestro Señor Jesucristo. La vocación, la tentación y la formación son desafíos que duran toda la vida. No somos llamados una sola vez, sino día a día, y nunca sabremos con certeza a dónde somos llevados. Somos tentados en cada momento del día y de la noche, y nunca sabremos con precisión dónde van a aparecer nuestros demonios. Esta tensión entre vocación y tentación, que se prolonga durante toda la vida, pone ante nosotros la difícil tarea de escuchar: a la Iglesia, al Libro y nuestros corazones, descubriendo así la presencia real del Espíritu de Dios en nuestro interior y en medio de nosotros”.

LAS TRES TENTACIONES:
1.     La tentación de ser competente: de hacer algo necesario y que pueda ser valorado por la gente; la tentación de hacer de la productividad la base de nuestro ministerio. Esta tentación incide en el centro mismo de nuestra identidad. Se nos hace creer de mil maneras que somos aquello que producimos, lo cual nos hace preocuparnos por el producto, por los resultados visibles, por los bienes tangibles y el progreso (Convertir las piedras en pan… pero no sólo de pan vive el hombre).
2.    La tentación de ser espectaculares: Es la tentación de forzar a Dios a responder acudiendo a lo inusual, lo sensacional, lo extraordinario, lo inaudito… y así obligar a la gente a creer. Actuamos como si la notoriedad y la visibilidad fueran los principales criterios de valor de lo que hacemos (Lánzate del alero del templo… pero, no tentarás a Dios).
3.    La tentación de ser poderosos: Creemos que la lucha por el poder y el deseo de servir son, a efectos prácticos una misma cosa; buscamos posiciones de influencia porque así serviremos mejor por el bien del Reino. Olvidamos que nuestra fuerza está en nuestra debilidad y nuestra impotencia (Todo esto te daré si te postras ante mí, pero solo ante tu Dios te arrodillarás).

Frente a estas tentaciones, las tres disciplinas.

jueves, 17 de mayo de 2018

COMO UNA BRISA LIGERA.

"Aunque comprendo que hace diez años no tenía ni la más remota idea de que iba a estar donde estoy ahora, todavía trato de mantener viva la ilusión de que estoy en completo control de mi vida.  Quiero decidir lo que tengo que necesitar, lo próximo que voy a hacer, lo que quiero lograr, lo que otros van a pensar de mí.  Mientras estoy tan ocupado dirigiendo mi propia vida, me voy volviendo ajeno a los suaves movimientos del Espíritu de Dios dentro de mí, que me puede estar apuntando en direcciones totalmente opuestas
 a las mías. 
Se requiere mucha soledad interior y mucho silencio para ser consciente de estos movimientos divinos. Dios no grita ni empuja. El Espíritu de Dios es suave, tan suave como una vocecita o una brisa ligera. Es el espíritu del amor. 

HENRI NOUWEN.   

(El sitio de la Henri Nouwen Society cita este fragmento del libro Aquí y Ahora tomándolo directamente del original. Nosotros lo hemos traducido para el blog, pero el libro existe en español publicado por la Editorial San Pablo.)