domingo, 24 de agosto de 2014

CELEBRAR LA VIDA

"El ministro es el hombre que nos reta a celebrar la vida; es decir, a dejar de lado el fatalismo, la desesperación y a hacer nuestro descubrimiento de que sólo tenemos una vida para vivir, en un reconocimiento constante del trabajo de Dios con el hombre...

El ministro cristiano es aquel cuya vocación es hacer posible para el hombre no sólo que se enfrente a su humana situación sino también que la celebre en toda su aterradora realidad.

La celebración es la aceptación de la vida en un constante crecimiento del reconocimiento de su extraordinario valor. Y la vida es preciosa no sólo porque puede ser vista, tocada, saboreada, sino también porque se nos va día a día".

Henri Nouwen
Un ministerio creativo
PPC

viernes, 15 de agosto de 2014

RECUPERAR TU PARTE TEMEROSA

Una parte de ti ha quedado atrás muy temprano en tu vida: la parte que nunca se sintió plenamente admitida. Está llena de temores. Mientras tanto, te desarrollaste con muchas habilidades de supervivencia. Pero quieres que tu identidad sea una. Entonces, tienes que recuperar la parte que ha quedado atrás. Eso no es sencillo, pues te has transformado en una persona bastante formidable, y tu parte temerosa no sabe si puede vivir a salvo contigo. Tu parte madura tiene que volverse infantil (acogedora, amable y protectora) para que tu parte ansiosa pueda retornar y sentirse segura.

Te quejas de que es difícil para ti rezar, experimentar el amor de Jesús. Pero Jesús reside en tu parte temerosa, nunca totalmente admitida. Cuando proteges tu verdadera parte y descubres que es buena y hermosa, ves que Jesús esta allí. Allí donde eres más humano, mas tú mismo, más débil, allí reside Jesús. Recuperar tu parte temerosa es recuperar a Jesús.

Henri Nouwen
"La voz interior del amor"

viernes, 8 de agosto de 2014

CUATRO VERDADES ACERCA DE DIOS


1. Dios está con nosotros: “Verdaderamente, la buena noticia es que Dios no es un Dios distante, un Dios al que haya que temer y evitar, un Dios vengativo, sino un Dios al que conmueven nuestros dolores y que participa en la totalidad de la lucha humana. Dios es un Dios compasivo. Esto significa, ante todo, que Dios ha decidido estar con nosotros. Al llamarle Dios-con-nosotros, entramos en una nueva relación de intimidad con Él. Es un Dios solidario que ha querido compartir nuestros gozos y nuestros dolores, que nos defiende y nos guarda. Es un Dios cercano, al que llamamos refugio, fortaleza, sabiduría, socorro, pastor, amor. El modo de Dios estar con nosotros es a través de su Palabra hecha carne, Jesús, que camina con nosotros, que se hizo camino para nosotros.

2. Dios es personal: La segunda verdad acerca de Dios es que Dios está con nosotros de modo personal. El Creador de Cielo y Tierra ha querido ser, ante todo, padre amoroso, con quien tenemos, en Jesús, una relación íntima, personal. Por eso podemos llamarle “Padre”, Abba, pensando además en el padre de la parábola del hijo pródigo. Es un amor existente antes de que fuera posible ningún rechazo y pervivirá después de que todos los rechazos hayan tenido lugar.

3. Dios está oculto: Un tercer aspecto de Dios es más difícil de entender y aceptar. Dios está oculto, a la vez que dispuesto y deseoso de ser encontrado; está ausente y a la vez presente. Es un Dios “escondido”. Dios es mayor que toda dimensión o realidad humana, por eso a veces no conseguimos descubrirle en los acontecimientos cotidianos, nuestra mirada es “pequeña” para Dios; pero a la vez Dios “se abaja”, se acerca y nos sorprende de muchas formas inesperadas. Vivimos entre la luz y la oscuridad, entre la fe y el misterio. Lo dijo Dietrich Bonhoeffer: “El Dios que está con nosotros es el Dios que nos desampara”. Ante Dios y con Dios, vivimos sin Dios.

4. Dios nos está buscando: La cuarta verdad acerca del Dios al que oramos es que Dios nos está buscando. Nosotros no encontramos a Dios, sino que Dios nos encuentra a nosotros. Es el Buen Pastor que sale a buscar a la oveja perdida; la mujer que enciende una lámpara, barre la casa y busca por todas partes la moneda perdida. Nos esforzamos mucho por encontrar a Dios, olvidando a veces que él nos busca siempre y con más deseos que nosotros mismos de encontrarnos. Por eso la pregunta correcta no es ¿Cómo encontrar a Dios?, sino ¿Cómo dejarme encontrar por él? No tanto ¿Quién es Dios para mí?, sino ¿Quién soy yo para Dios?

¿Quién soy yo?

Respuesta fundamental: “Tú eres el amado de Dios”. Debemos afirmar siempre nuestra condición de amados. Desechar las voces negativas que nos dicen lo contrario: la trampa del auto-rechazo, que nos aleja de nuestra verdadera identidad. Debemos recorrer el camino para convertirnos en lo que ya somos, para ello es importante la disciplina de la oración.


La disciplina de la oración, implica tres cosas importantes:

1. Un tiempo concreto.

2. Un lugar especial.

3. Un único centro de atención: estar con Jesús.


Y luego: no prestar atención a las distracciones, que irán desapareciendo paulatinamente, y ser fiel a una disciplina oracional, perseverancia.

Henri Nouwen
"Dirección Espiritual"
(Resumen)

martes, 22 de julio de 2014

ORACIÓN EN HENRI NOUWEN

"En sus primeros años, Henri estaba especialmente preocupado por sacar la oración del ámbito de la obligación oficial y del cumplimiento del deber para trasladarla al ámbito del encuentro y del crecimiento personal. Gran parte de su línea de pensamiento sobre la oración se vio complementada y entremezclada con sus propios estudios de psicología y su asociación con el movimiento de psicología pastoral. En aquellos años, para Nouwen la oración formaba parte del autoconocimiento y el crecimiento psicológico, y en la experiencia de la oración era posible descubrir otras formas de expresarse y de ser, muy en la línea ejemplificada por Martín Buber en su ya clásico Yo y tú".

"Henri buscaba en la oración la intimidad y el amor que jamás pudo sentir de forma inequívoca e incondicional con sus familiares y amigos. Se aferraba al conocimiento ganado en la oración de que Dios lo amaba y lo aceptaba tal y como era. Considero que este era uno de los dinamismos más importantes de su vida de oración: el conocimiento de que Dios conocía los secretos de su corazón, pero sin embargo no le rechazaba".

Michael O Laughlin
"El amado de Dios"
Biografía espiritual de Henri Nouwen

domingo, 20 de julio de 2014

TENDIENDO PUENTES

"Llegar a ser prójimos es tender un puente sobre la brecha que separa a las personas. En la medida en que haya distancia entre nosotros y no podamos mirarnos a los ojos, se plantea todo tipo de ideas e imágenes falsas. Llamamos a otros con nombres ofensivos, hacemos bromas sobre ellos, los cubrimos con nuestros prejuicios y evitamos el contacto directo. Pensamos en ellos como enemigos. Nos olvidamos de que ellos aman como nosotros amamos, que cuidan de sus hijos como nosotros cuidamos de los nuestros, se enferman y mueren como nosotros. Olvidamos que son nuestros hermanos y hermanas y los tratamos como objetos que podemos destruir cuando queramos.
 Sólo cuando tenemos el valor de cruzar el camino y mirarnos a los ojos podemos ver que somos hijos del mismo Dios y miembros de la misma familia humana".

Henri Nouwen

viernes, 18 de julio de 2014

CONVERTIRNOS EN PRÓJIMOS

"Nos convertimos en prójimos cuando estamos dispuestos a cruzar el camino los unos por los otros. 
Hay tanta separación y segregación: 
entre los negros y los blancos, 
entre los homosexuales y los que no lo son, 
entre los jóvenes y los viejos, 
entre los enfermos y los sanos, 
entre los presos y los libres, 
entre los judíos y los gentiles, 
entre los musulmanes y los cristianos, 
entre los protestantes y los católicos, 
entre los católicos ortodoxos y los latinos.

 Hay muchos cruces de camino por hacer. 
Todos estamos muy ocupados en nuestros propios círculos. Tenemos nuestra propia gente hacia quienes ir y nuestros propios asuntos para ocuparnos. 
Pero si de vez en cuando pudiéramos cruzar el camino y prestar atención a lo que sucede del otro lado, podríamos convertirnos en prójimos".

Henri Nouwen

lunes, 14 de julio de 2014

LA PERSONA,LA VIDA, EL FUTURO.

"Estos son los principios del liderazgo cristiano: primero, una preocupación personal, que pide a un hombre entregar su vida por sus hermanos los hombres. Segundo, una fe profundamente arraigada en el valor y el significado de la vida, incluso cuando los días parecen oscuros. Y en tercer lugar, una esperanza clara que mira siempre al mañana, incluso más allá de la muerte. Y todos estos principios están basados en la sola y única convicción de que, desde que Dios se ha hecho hombre, el hombre tiene el poder de guiar a sus hermanos hacia la libertad".

Henri Nouwen
"El sanador herido"